Ay!!! Qué tarde más placentera... Una cafetería fresquita, café con hielo, una amiga y toda la tarde de cháchara.
Ayer por fin tuve oportunidad de conocer a
María Rosa , una chica sencilla y encantadora, que desde el primer momento tuve la sensación de conocerla de toda la vida. Luego hablamos de un montón de cosas, de los niños, de tiendas, compartimos conocimientos... y hablamos, y hablamos, sobre todo yo, que de tan emocionada que estaba no podía parar, pero tambien se nos quedaron muchas cosas en el tintero, asi que habrá más oportunidades para seguir.
Y como me apetecia que le quedara un recuerdo de nuestro primer encuentro, se me ocurrió hacerle un biscornú, pensando en que probablemente no tuviera ninguno, y acerté.
Utilicé un hilo matizado en tonos amarillos, naranja y verde sobre un lino blanco antiguo y así de fresco y bonito quedó.

En la trasera bordé nuestras iniciales y la fecha.

También le llevé esta tela tan bonita y de colores espectaculares, que ella como buena quilter sabra aprovechar.

Y eso, después de más de dos horas juntas que se nos pasaron como dos minutos, nos despedimos en la esquina de la farmacia, con la sensación de haberlo pasado de maravilla y con ganas de reunirnos otra vez.