Hace algun tiempo me dio por bordar flores para luego convertirlas en servilleteros, algunas personas muy concretas tienen uno, ya que eran flores grandes, preciosas, pero muy laboriosas. Hice una magnolia, una hortensia...Mi preferida el lilium, que es la que borde para mi.
Ahora el servilletero lo tengo en la tienda y la verdad es que llama la atención, tanto que este verano me encargaron uno. Este,
primero el bordado, en un monton de rosas y verdes que consiguen que los petalos cobren vida, luego un enmarcado casero
y por ultimo el montaje en la caja de madera (que podeis encontrar en mi tienda).
El resultado, estara mal que lo diga yo, pero es espectacular. Claro, con esta flor tan bonita, no podia ser de otra manera.