Hoy es el cumpleaños de mi amiga Teresa. Desde aquí aprovecho para volver a felicitarla y desearle que pase un día inolvidable rodeada de todos los que la queremos, aunque algunos estemos más lejos que otros. Felicidades.Un beso muy, muy fuerte.
Y como ya he hablado con ella y ya ha recibido todo lo que le preparé, pues lo puedo enseñar.
Empecé bordando unas flores y su nombre, que después utilicé para confeccionar unos "sachets", para colgar en las perchas o aromatizar los cajones.
Siempre me habian llamado la atención al entrar en las tiendas de labores, los separadores para bolillos, tan coloridos y de tantos modelos distintos. Así que cuando se fue aproximando la fecha, me dije: esta es la mía... Qué mejor regalo para una profesora de bolillos...
Pero no iba a entregarselo tal cual, se podría pinchar donde no debía, así que se lo entregué clavado en este original acerico con forma de cono.
A cualquier regalo siempre le debe acompañar una tarjeta para escribir unas palabras emotivas y que la cumpleañera sepa que todo esto se hizo expresamente para ella, tratando de acertar en sus gustos.
Y por eso mismo, y para recogerlo todo, le "arreglé" una de mis latas. Con unos motivos florales bien clasicos, sus preferidos.
Así que ayer, cuando abrió ese paquete que parecía un queso, pero que no era un queso, fue esto lo que se encontró.
Teresa, sabes que todo lo he hecho con mucha ilusión y cariño y estaré encantada de volverlo a hacer para ti el año que viene.